¿Qué se debe hacer para reducir el tamaño y el alcance del Estado?
¿Cómo podemos crear de manera realista una sociedad más libertaria aquí y ahora, dados los recursos disponibles y la gama de opciones tácticas?
¿Es nuestra principal tarea intelectual, con el objetivo de convertir a las élites académicas, financieras y políticas a nuestro punto de vista? ¿O es superior una estrategia de abajo hacia arriba, que se centra en mensajes populistas y en el activismo político de base?
¿Nuestra lucha es intelectual o populista?
- Murray Rothbard (1992)
A principios de este mes leía este tweet y automáticamente me vino a la cabeza el gran artículo de Rothbard: “Populismo de derecha: Una estrategia para el movimiento paleo” Publicado en 1992 cuando Rothbard era asesor del candidato presidencial Pat Buchanan.
Rothbard siempre mantuvo los pies en la tierra, distanciándose poco a poco de las élites académicas que teorizaban para sí mismas olvidándose completamente de crear estrategias para hacer llegar su mensaje a un gran porcentaje de la población.
Rothbard siempre fue más pragmático y hoy vemos cómo sus ideas empiezan a materializarse con éxito. Milei es un claro ejemplo, y es por todos conocida su admiración por Murray Rothbard, su principal referente intelectual. Sin embargo otros líderes políticos del espectro conservador, bien asesorados, comienzan a inspirar su estrategia en la teoría de Rothbard.
El ascenso del populismo de derecha a nivel global ha mostrado patrones similares en varios países. Murray Rothbard, en su ensayo de 1992, argumentó que los libertarios podrían captar a las clases trabajadoras y medias descontentas adoptando estrategias del populismo de derecha para presentar ideas libertarias. Esta estrategia mostró su interés en el poder del populismo para transmitir el mensaje libertario.
Rothbard sugirió colaborar con diversas figuras políticas para lograr objetivos libertarios, siguiendo una estrategia a largo plazo para avanzar hacia políticas cada vez más libertarias y de este modo ir paulatinamente erosionando el poder y el tamaño del estado.
La batalla cultural es imprescindible en este camino hacia la libertad, ya que sin batalla cultural las ideas estatistas irán permeando en el imaginario colectivo.
Las victorias electorales populistas pueden significar cambios de época, proporcionando salidas para el descontento social. Sin embargo, el atractivo del populismo radica en ganar el favor público, moviendo la ventana de Overton hacia ideas cada vez más libertarias.
Recientemente, el Financial Times se ocupó del “anarcocapitalista” Javier Milei en una columna, en la que el autor insinuaba que Milei seguiría la estrategia del populismo de derecha diseñada por Murray Rothbard en 1992. Esto da pie a preguntarse si esa afirmación es cierta y qué es exactamente ese populismo de derechas.
Según el gran filósofo político y economista paleolibertario M. Rothbard, el programa del populismo de derechas incluye 8 puntos principales:
Recortes fiscales radicales
Reducción radical del Estado benefactor
Supresión de los privilegios de las minorías «protegidas»
Aplastar a los delincuentes
Deshacerse de los vagos
Abolición de la Reserva Federal
Un programa de America First (antiglobalista y aislacionista)
Defender los valores familiares tradicionales
Como bien dice el profesor Bastos, el populismo no es bueno ni malo en sí. Es sólo una estrategia. Rothbard fue un maestro estratega que entendió el populismo como una de las mejores herramientas para llegar a las masas.
El populismo de derecha, según Rothbard, comprende que vivimos en un un mundo estatista dominado por una élite gobernante, consistente en una coalición de gobierno grande, grandes negocios y varios grupos de interés influyentes. La antigua América de la libertad individual, la propiedad privada y el gobierno mínimo ha sido reemplazada por una coalición de políticos y burócratas aliados con poderosas élites financieras corporativas y monetarias, y una nueva élite de tecnócratas e intelectuales.
Los libertarios, a menudo, han visto claramente el problema, pero como estrategas de cambio social han perdido una oportunidad. El modelo (ingenuo) de Hayek, que llama a difundir las ideas correctas y convertir a las élites intelectuales a la libertad, asume que todos los intelectuales están interesados únicamente en la verdad y que el interés económico nunca se interpone en el camino. Sin embargo, cualquier estrategia libertaria debe reconocer que los intelectuales y creadores de opinión son parte del problema fundamental, no sólo debido a un error, sino porque su propio interés está ligado al sistema dominante.
Para cerrar y dejar una pregunta abierta (respecto a la cual me gustaría conocer vuestra opinión) ¿deberíamos los bitcoiners hacernos la misma pregunta que Rothbard? ¿es nuestra lucha intelectual o populista?.



Totalmente de acuerdo. Rothbard lo tenía muy claro. Hace falta llegar a más gente y para ello no hay mejor herramienta que el populismo.
Buena reflexión y pregunta. Por ofrecer una respuesta breve (ya se ha desarrollado bien en el texto la situación) y haciendo un juego de palabras, diría que hacen falta más intelectuales con habilidades populistas para llegar a la masa y disminuir esa brecha que nos separa.