Rothbard
Todos sus amigos, desde Hans-Herman Hoppe hasta Israel Kirzner, destacaron siempre la simpatía y cercanía de Rothbard. Disfrutaba debatiendo con sus amigos en casa hasta altas horas de la madrugada.
Aunque él provenía de una familia judía se casó con una devota católica, algo que le marcaría fuertemente a posteriori. Gracias a la influencia de su mujer profundizó en el estudio de Santo Tomás de Aquino incorporando el iusnaturalismo como un pilar fundamental de todo su pensamiento. También profundizó en el legado de los escolásticos de la escuela de Salamanca, llegando a calificar esta escuela como la proto-escuela austríaca.
Su simpatía por el catolicismo también le apartó del círculo objetivista de Ayn Rand, que no veía con buenos ojos su cercanía a la religión católica.
Rothbard, al contrario de muchos conservadores de su época e incluso de Ayn Rand, siempre fue un antimilitarista radical, oponiéndose a cualquier guerra e intervención de EE.UU. en el exterior.
Vivió parte de su vida en una especie de ostracismo por sus ideas consideradas radicales y sólo al final de su vida consiguió una cátedra en la universidad de Las Vegas. Pese a las presiones que siempre sufrió, se mantuvo firme en su postura radical frente al estado y en defensa de la libertad.
Primeros años
El 2 de marzo de 1926, en el bullicioso Bronx de Nueva York, nació Murray Newton Rothbard. Un niño que, sin saberlo, se convertiría en una figura clave del pensamiento libertario. Hijo de inmigrantes del este de Europa, Murray creció en un hogar impregnado de la historia y la influencia del comunismo. Este ambiente avivó su temprano rechazo al totalitarismo y despertó su innato interés por el pensamiento crítico.
Desde joven, Rothbard mostró una sed insaciable de conocimiento. Su padre, un apasionado de la historia, fomentó en él una curiosidad voraz que lo acompañaría toda su vida. En la Universidad de Columbia, se destacó en Matemáticas y Economía, y más tarde completó un doctorado en Economía bajo la tutela del influyente economista Ludwig von Mises.
Formación y desarrollo del pensamiento libertario
Bajo la guía de Mises, Rothbard adoptó el enfoque praxeológico de la escuela austriaca de economía, un método que sostiene que la economía debe basarse en principios lógicos universales, con un enfoque más descriptivo que prospectivo. Esta visión sería la piedra angular de su desarrollo del sistema libertario y del anarcocapitalismo. Rothbard postuló que los individuos poseen sus cuerpos y acciones, y que cualquier intervención en esta propiedad es una violación de sus derechos.
Su obra se centró en un enfoque multidisciplinar, aunando economía, historia y filosofía. Esta característica diferenciadora y esencial no había sido lograda por ningún otro economista de la escuela austríaca hasta ese momento. Además, Rothbard tenía el talento de explicar conceptos complejos en términos simples, haciendo que sus obras fueran accesibles incluso para los neófitos.
El camino hacia el iusnaturalismo
En la búsqueda de una base ética sólida y universal, Rothbard encontró en el iusnaturalismo la respuesta. Inspirado por la tradición clásica del derecho natural, especialmente por las ideas de Aristóteles y Santo Tomás de Aquino, defendió que existen derechos inalienables de propiedad y libertad, inherentes a la condición humana. Estas ideas se plasmaron en su obra “La ética de la libertad” (1982), donde argumenta que los derechos humanos no dependen de acuerdos sociales o la existencia de un Estado, sino que son universales y objetivos.
Del iusnaturalismo al principio de no agresión (NAP)
La lógica de Rothbard lo llevó a conectar el derecho de propiedad con el principio de no agresión (NAP), que establece que es ilegítimo iniciar el uso de la fuerza contra otros individuos o sus propiedades. Este principio se convirtió en el pilar de su filosofía política, rechazando cualquier forma de coerción estatal. Para Rothbard, el Estado es una entidad que, por definición, viola el NAP al imponer impuestos y monopolizar la violencia.
Un defensor de la reserva del 100% en la banca
Rothbard también aplicó sus principios al ámbito de la teoría monetaria, defendiendo la reserva del 100% en la banca. Consideraba que los depósitos bancarios a la vista deben tratarse como bienes en custodia y cualquier préstamo de estos depósitos sin el consentimiento del depositante equivalía a un fraude. Argumentaba que la banca de reserva fraccionaria genera inflación y ciclos económicos al expandir artificialmente la oferta monetaria, y que un sistema de reserva del 100% evitaría crisis bancarias y garantizaría la estabilidad financiera.
Relación con Patrick J. Buchanan y el programa populista de derecha
Rothbard fue asesor de figuras como Patrick J. Buchanan, paleoconservador candidato a la presidencia de Estados Unidos. Esto muestra cómo veía oportunidades para aliarse con conservadores tradicionales en la lucha contra el intervencionismo estatal. En su ensayo de 1992, “Populismo de derecha: una estrategia para el movimiento paleo”, propuso un programa populista de derecha centrado en desmantelar áreas cruciales del Estado y liberar al estadounidense promedio de las características más opresivas del régimen. Este programa incluía la reducción drástica de impuestos, el desmantelamiento del Estado de Bienestar y la abolición de privilegios raciales o de grupo, entre otros puntos.
Del NAP al Desmantelamiento del Estado
La lógica de Rothbard lo llevó a una conclusión inevitable: la ilegitimidad del Estado. Argumentó que el iusnaturalismo, al sostener derechos universales derivados de la naturaleza humana, y el NAP, que prohibía cualquier forma de coerción, demostraban que el Estado no podía tener una legitimidad moral. Para Rothbard, una sociedad justa debía basarse en contratos voluntarios y la cooperación pacífica, sin la interferencia estatal.
Teoría Predatoria del Estado
Rothbard veía al Estado como una organización predatoria, una “banda de ladrones” sistematizada cuya existencia dependía de la expropiación coercitiva de los recursos de los ciudadanos. En su obra "Anatomía del Estado," describe cómo el Estado utiliza la propaganda y el apoyo de los intelectuales para mantener y expandir su poder, justificando sus acciones a los ojos del público.
Paleolibertarismo vs paleoconservadurismo
A pesar de compartir una aversión al progresismo moderno, el paleolibertarismo y el paleoconservadurismo divergen significativamente. Mientras que el paleolibertarismo prioriza la libertad individual y rechaza cualquier intervención estatal en asuntos personales y económicos, el paleoconservadurismo acepta un rol limitado del Estado para proteger valores tradicionales y la cultura nacional. Rothbard, un paleolibertario de pies a cabeza, siempre defendió que los valores culturales deben florecer a través de la libertad individual y las instituciones privadas. Para él, el Estado carece de legitimidad y debe ser abolido.
Rothbard, libertarismo y Bitcoin
“[Bitcoin] Es muy atractivo desde el punto de vista libertario si podemos explicarlo adecuadamente. Aunque soy mejor con el código que con las palabras.”
Satoshi Nakamoto (14 de noviembre de 2008)
Suele afirmarse que Bitcoin carece de ideología, que es sólocódigo y que es simplemente una herramienta que permite realizar transacciones entre pares sin la necesidad de confiar en terceros. Estoy de acuerdo con esta afirmación, aunque en mi opinión, Bitcoin, directa o indirectamente, presenta evidentes rasgos libertarios.
Desde una perspectiva filosófica, hay una clara conexión entre el movimiento cypherpunk, precursor de Bitcoin, y éste. A su vez, el movimiento cypherpunk está profundamente vinculado con el libertarismo que lo inspira.
Desde el punto de vista monetario, Bitcoin se ha diseñado como la forma de dinero más sólida conocida, sin un emisor centralizado y sin la posibilidad de crear más unidades que las preestablecidas. Esta concepción del dinero es mayoritariamente apoyada por el movimiento libertario y la escuela austríaca.
Bitcoin es la herramienta definitiva para la práctica del agorismo, como la describe el filósofo libertario Samuel Konkin; una forma de arrebatar al Estado el control sobre todas las transacciones comerciales.
Bitcoin, como se suele decir, es un opt-out, una forma de excluirse de la monopolización estatal. Es una herramienta de libertad absolutamente soberana que transfiere el poder del Estado al individuo. Un paso de gigante hacia el anarcocapitalismo rothbardiano.
Libros y obras destacadas de Rothbard
"El hombre, la economía y el estado" (1962): Su tratado más influyente, que desarrolla su visión de la economía austriaca y libertaria, basándose en una metodología axiomática y en el análisis praxeológico.
Tercera parte: Poder y mercado (con un enfoque “public choice”) es el tercer volumen publicado por separado que integra la obra El hombre, la economía y El Estado. Con Poder y mercado, Unión Editorial concluye la presentación en español de uno de los proyectos más ambiciosos y sugerentes de Murray N. Rothbard, cuyas primera y segunda parte fueron publicadas en 2011 y 2013 respectivamente. Los tres volúmenes, en conjunto, conforman un imprescindible tratado de economía que abarca todo aquello que podemos denominar acción humana o praxeología
"¿Qué ha hecho el gobierno a nuestro dinero?" (1963): Un breve tratado sobre la historia y los efectos de la inflación y la intervención del gobierno en la economía. Detalla la historia del dinero, desde los primeros sistemas de trueque hasta el patrón oro y los sistemas actuales de papel moneda.
"Hacia una nueva libertad: El manifiesto libertario" (1973): Sienta las bases del movimiento liberal-libertario moderno. Es el primer manifiesto moderno del anarquismo libertario (anarcocapitalismo).
"La ética de la libertad" (1982): Obra de filosofía política y moral donde se desarrolla su defensa del principio de no agresión y los derechos de propiedad, muy influenciado por iusnaturalimso tomista.
"Historia del pensamiento económico" (1995): En esta obra, Rothbard analiza el desarrollo de la teoría económica, destacando la importancia de los escolásticos españoles y su influencia en la teoría del valor subjetivo y el orden natural.



